Wholekitchen en su Propuesta Salada para el mes de noviembre nos invita a preparar un clásico italiano "Ciabatta”
La ciabatta o pan de chapata es un pan exquisito e idóneo para realizar suculentos bocadillos, inventado por Arnado Cavallar en los años 80, y muy popularizado en el resto del mundo a partir de los 90. Se dice que recibe este nombre porque el aspecto del mismo se parece a una zapatilla.
Es un pan fácil de preparar y gracias a su largo tiempo de fermentación y al alto contenido de humedad producen este pan tan ligero, de exclusiva textura abierta y porosa.
La auténtica ciabatta requiere una masa muy húmeda que puede ser dificil de manipular y debe comenzar a prepararse con un día de antelación.
No intentéis añadir más harina para que la masa sea más maleable, y evitar trabajar la masa en exceso. Una vez que la masa haya fermentado durante un tiempo prolongado, deberéis manipularla con mucha suavidad, de manera tal que no se deshinchen las preciadas burbujas de aire.
El tiempo para su elaboración es:
Comienzo: Masa madre, 12 horas o toda la noche para más comodidad.
Fermentación inicial: 3 horas
Fermentación final: 20 minutos
Horneado: 30 minutos

Ingredientes (2 panes):
Para preparar la masa madre
Esparcimos la levadura en un recipiente grande con agua y leche. Dejamos durante 5 minutos, después añadimos la miel o el azúcar, removiendo para que se disuelvan.
Mezclamos la harina para formar una masa floja. Tapamos el cuenco con un paño de cocina y dejamos fermentar durante 12 horas o toda la noche.
Para hacer la masa
Esparcimos la levadura en un cuenco pequeño con agua. Dejamos durante 5 minutos; removemos para que se disuelva.
Añadimos el agua con levadura y el aceite de oliva a la masa madre y mezclamos bien.
En un cuenco lo mezclamos con la sal hasta formar una masa húmeda y pegajosa. Batimo sin parar con una cuchara de madera durante 5 minutos; la masa quedará esponjosa y empezará a despegarse, pero seguirá demasiado blanda para amasar.
Tapamos la masa con un paño de cocina, dejándolo fermentar durante unas 3 horas, hasta que la masa triplique su tamaño y se llene de burbujas de aire.
Enharinanos generosamente dos placas de hornear y preparamos harina adicional para hundir las manos en ella. Con un raspador de plástico dividimos la masa por la mitad mientras esta en el cuenco.
Volcamos la mitad de la masa sobre una de las placas de hornear perfectamente enharinada. Con las manos bien recubiertas de harina, formamos un pan rectangular, de aproximadamente 30 cm. de largo.
Espolvoreamos el pan y las manos nuevamente con harina. Acomodamos y engrosamos, recorriendo los costados con los dedos y llevando suavemente hacia adentro de la masa por debajo.
Aplicaremos idéntico procedimiento para la otra mitad de la masa. Sin tapar, dejamos fermentar los panes unos 20 min; se desparramarán y aumentarán de volumen.
Al horno!, previamente calentado a 220ºC. Dependiendo del horno en unos 30 minutos, con calor arriba y abajo pero sin aire, los dejaremos hasta que se hinchen, adquieran un color dorado y suenen a hueco cuando se golpeen en la base. Dejamos enfriar sobre una rejilla metálica.

La ciabatta o pan de chapata es un pan exquisito e idóneo para realizar suculentos bocadillos, inventado por Arnado Cavallar en los años 80, y muy popularizado en el resto del mundo a partir de los 90. Se dice que recibe este nombre porque el aspecto del mismo se parece a una zapatilla.
Es un pan fácil de preparar y gracias a su largo tiempo de fermentación y al alto contenido de humedad producen este pan tan ligero, de exclusiva textura abierta y porosa.
La auténtica ciabatta requiere una masa muy húmeda que puede ser dificil de manipular y debe comenzar a prepararse con un día de antelación.
No intentéis añadir más harina para que la masa sea más maleable, y evitar trabajar la masa en exceso. Una vez que la masa haya fermentado durante un tiempo prolongado, deberéis manipularla con mucha suavidad, de manera tal que no se deshinchen las preciadas burbujas de aire.
El tiempo para su elaboración es:
Comienzo: Masa madre, 12 horas o toda la noche para más comodidad.
Fermentación inicial: 3 horas
Fermentación final: 20 minutos
Horneado: 30 minutos

Ingredientes (2 panes):
- Para la masa madre
2,5 gr. de levadura fresca
150 ml. de agua
3 cdas. de leche tibia
1/4 cdta. de miel o azúcar granulada
150 gr. de harina de fuerza - Para la masa
2,5 gr. de levadura fresca o 1/2 cdta. de levadura seca
250 ml. de agua
1/2 cda. de aceite de oliva
350 gr. de harina de fuerza
1 y 1/2 cdta. de sal
Para preparar la masa madreEsparcimos la levadura en un recipiente grande con agua y leche. Dejamos durante 5 minutos, después añadimos la miel o el azúcar, removiendo para que se disuelvan.
Mezclamos la harina para formar una masa floja. Tapamos el cuenco con un paño de cocina y dejamos fermentar durante 12 horas o toda la noche.
Para hacer la masa
Esparcimos la levadura en un cuenco pequeño con agua. Dejamos durante 5 minutos; removemos para que se disuelva.
Añadimos el agua con levadura y el aceite de oliva a la masa madre y mezclamos bien.
En un cuenco lo mezclamos con la sal hasta formar una masa húmeda y pegajosa. Batimo sin parar con una cuchara de madera durante 5 minutos; la masa quedará esponjosa y empezará a despegarse, pero seguirá demasiado blanda para amasar.
Tapamos la masa con un paño de cocina, dejándolo fermentar durante unas 3 horas, hasta que la masa triplique su tamaño y se llene de burbujas de aire.
Enharinanos generosamente dos placas de hornear y preparamos harina adicional para hundir las manos en ella. Con un raspador de plástico dividimos la masa por la mitad mientras esta en el cuenco.
Volcamos la mitad de la masa sobre una de las placas de hornear perfectamente enharinada. Con las manos bien recubiertas de harina, formamos un pan rectangular, de aproximadamente 30 cm. de largo.
Espolvoreamos el pan y las manos nuevamente con harina. Acomodamos y engrosamos, recorriendo los costados con los dedos y llevando suavemente hacia adentro de la masa por debajo.
Aplicaremos idéntico procedimiento para la otra mitad de la masa. Sin tapar, dejamos fermentar los panes unos 20 min; se desparramarán y aumentarán de volumen.
Al horno!, previamente calentado a 220ºC. Dependiendo del horno en unos 30 minutos, con calor arriba y abajo pero sin aire, los dejaremos hasta que se hinchen, adquieran un color dorado y suenen a hueco cuando se golpeen en la base. Dejamos enfriar sobre una rejilla metálica.

Aquí tenéis un vídeo con su preparación.
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