sábado, 25 de junio de 2011

RCTA CWK Pavlova con frutas de temporada

Wholekitchen en su Propuesta Dulce para el mes de Junio nos invita a preparar un clásico de la repostería: la Pavlova.

Pavlova con brevas y coulí de fresa

Postre elaborado con un merengue, que se denomina así, en honor a la bailarina Anna Pávlova. Es un plato característico por ser muy crujiente por fuera y muy suave y ligero en el interior.

El origen de este plato no está claro, ya que encontramos que los habitantes de Nueva Zelanda y los de Australia se otorgan ser los creadores de tal plato.

El libro más antiguo en el que se describe una receta muy parecida a la Pavlova es de origen neozelandés, y se fecha en 1929, en cambio, el nombre a este postre se lo dió en 1935 el chef del Hotel Esplanade en Perth, Australia, Bert Sachse, cuando la bailarina rusa Anna Pavlova, fue a visitar el país y el chef le deleitó con esta creación.

La controversia con respecto a su origen es tan grande que incluso ha generado estudios universitarios sobre el, a pesar de esto, es probable que nunca se de con la certeza sobre su origen, ya que como dijo el crítico culinario Mathew Evans sobre este tema: "El merengue con crema se viene preparando desde hace mucho tiempo. No creo que Australia o Nueva Zelanda hayan sido los primeros en hacer pavlovas. Pienso que es un gran postre y que simplemente debemos estar felices de alguien lo haya inventado".

La receta de la Pavlova se ha ido extendiendo por muchos países y a pesar de no ser muy conocida, su versatilidad la convierte en un postre magnífico.

Una vez que tengamos nuestra Pavlova horneada, podremos cubrirla de una crema de vainilla, un chantilly, una mousse, una crema de chocolate..y finalizarla con unas frutas de temporada, así conseguimos una tarta deliciosa y completa.

Ingredientes (7 unidades)
  • 4 claras de huevo grandes (120 gr.)
  • 200gr. de azúcar
  • 1 cucharadita de vinagre blanco
  • 1/2 de vainilla
  • 1 cucharadita de maizena (harina de maiz)
  • Brevas frescas
  • Fresas deshidratadas
  • 1 hoja de papel de horno

Claras de huevoA menudo hay recetas que usan mayor cantidad de claras que huevos e incluso, como esta, sólo claras. La solución está en las claras pasteurizadas que ya venden hoy en día. Podéis encontrarlas en Mercadona.

Mezclamos el azúcar con la maizena y lo apartamos. Precalentamos el horno a 130ºC.

Batimos las claras de huevo. Algunas recetas añaden cremor tártaro en este punto, pero con una buena batidora, las claras a temperatura ambiente y un recipiente completamente seco y sin grasa, no tiene porqué hacer falta.
No obstante, para los que no lo sepan, el cremor tártaro sirve para aumentar el volumen de masas y preparaciones; se usa también para estabilizar claras de huevo e impedir la cristalización del azúcar

Merengue con puntitasCuando estén bien montadas, hasta punto de nieve, añadimos con mucho cuidado la mezcla de maizena y azucar, sin dejar de batir. Para saber si nuestro merengue está preparado, tomamos una pizca con los dedos y no debe quedar una textura arenosa. Además, si paramos la batidora, debe quedar una consistencia que deje puntitas como en la imagen.
Añadimos de manera envolvente con una espátula (lengua) la vainilla y el vinagre.
Montando con aro de emplatar
En una bandeja de horno, colocamos la hoja de papel vegetal y con un aro de emplatar vamos echando el merengue. Con la espátula, podemos hacer bien una superficie plana como en la imagen, bien una superficie ondulada, según vayamos a emplatar el final. En mi caso, el postre lleva fruta de temporada (brevas) por encima, así que he preferido dejarlo liso.

Al hornoHorneamos a 130ºC durante, aproximadamente, una hora. En mi caso, al haber dispuesto el merengue en pequeñas porciones me bastó con 50 minutos. Si disponemos todo el merengue en una supercie de unos 27 cm. podemos hablar de hora, hora y media.





Pavlovas horneadasPara saber si están listos, nos fijaremos en que la Pavlova quede con un color crema y pequeñas grietas. Apagamos el horno y dejamos que se asienten dentro durante 10 minutos.





Coulí de fresaUna vez frías, podemos emplatar. He usado fresas deshidratadas para preparar un coulí de este fruto y he partido en rodajas las brevas que tenía preparadas. Podemos añadir nata montada al postre, pero en mi caso, la fruta ha sido suficiente.






Ya tenemos nuestras Pavlovas: crujientes por fuera y cremosas por dentro.

Crujiente por fuera y blandito por dentro

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