Pero hoy... hoy estoy ploff. Y no, no me toca baile hormonal mensual (jesús, qué eufemismo), sino mirar de frente una situación que un día se presentó en mi vida y que ahora.... no avanza como sería deseable hacia ese futuro que se trazó desde los comienzos.

Y como nadie puede levantarme, como nadie va a solucionar las cosas por mí... como las cosas de dos... son eso... de dos y si uno decide no remar al unísono, la barca se va a pique... pues hoy tengo que desahogarme y empezar a soltar lastre. Necesito energía para vivir, para sonreir, para compartir y no me puedo quedar sin pilas porque no... porque yo no soy así, porque si algo no me gusta, intentaré cambiarlo y si veo que no soy capaz, lo dejaré por el camino y me prepararé para otras experiencias que estoy segura que me esperan: el coraje de sanar.
Diario visual de un alma











No hay comentarios:
Publicar un comentario