En este caso, me regaló dos piezas de pescado de roca y un pez ballesta. Admito que era la primera vez que los veía en mi vida pero me aseguraron la finura y buen sabor de su carne, así que no me compliqué mucho y allá que fueron: al horno!!Si bien el pez ballesta dispone de una piel sumamente dura, debo decir que una vez asado, se retira con toda facilidad por lo que no hay que tener mucha maestría para su emplatado.
Esta receta es en realidad la manera más sencilla y común de asar un buen pescado.
Los ingredientes, en función del tamaño de las piezas y de nuestra fuente de horno (lo precalentamos a 180ºC) son: - un par de cebollas dulces y otro par de patatas grandes (si son gallegas y nuevas... mejor que mejor)
- aceite de oliva
- sal, pimienta y especias al gusto (a mí me gusta el tomillo y el perejil)
- y unas rajitas de limón opcionales que colocaremos dentro de las piezas.
Pelamos las patatas y las cebollas y las disponemos en la bandeja del horno. Espolvoreamos un poco de sal y especias y, habiendo colocado el pescado, echamos un chorrito de aceite.
Lo dejamos sobre media hora, controlando que no se nos queme y cada 15 min. bañaremos con la propia salsa del asado. Se podrá quitar la piel del pez ballesta una vez asado, es mucho más fácil.



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