Wholekitchen en su Propuesta Dulce para el mes de Mayo nos invita a preparar un Zebra Cake (Pastel Cebra)
El zebra cake o pastel cebra es un bizcocho muy de moda entre los aficionados a la repostería. La peculiaridad de este dulce está en la forma de colocar la masa en el molde, lo que hace que el resultado final y su corte nos quede un bonito dibujo que recuerda a las cebras.
Las posibilidades en las masas son infinitas, la clásica es de cacao y vainilla, pero se pueden elegir masas con diferentes sabores como limón y frambuesa, o bien masas de vainilla coloreadas con diferentes tonos ya que, aunque normalmente lo encontremos bicolor, podemos añadir hasta tres tipos de masa, bueno realmente podemos añadir muchas más pero, con un máximo de tres, consideramos que es el número ideal para que podamos apreciar el efecto visual de cebra.

Ingredientes
- 450 g de harina de repostería
- 2 cucharitas de levadura
- ½ cucharita de sal
- 560 g de azúcar (yo he usado mitad azúcar moreno y mitad azúcar blanquilla)
- 75 g de cacao sin edulcorar (he usado el de la imagen, de la marca Valor)
- 6 cucharadas de agua (he utilizado el medidor de cucharadas, que podéis ver en la imagen, y que hará que no os paséis u os quedéis cortos)
- 330 g de mantequilla en pomada
- 1 + ½ cucharita de esencia (en mi caso he usado el que veis en la imagen de sabor a cookie, adquirido en la Tartienda)
- 5 huevos grandes
- 125 ml de leche
Engrasamos el molde tipo bundt elegido y precalentamos el horno a 180ºC. Más adelante veréis que yo no dispongo de un molde bundt "al uso", pero sí de uno de silicona que me sirve igualmente y me resulta más cómodo de almacenar en los armarios.
Tamizaremos la harina con la sal en un bol y reservamos.
En otro bol, mezclamos 120 g de azúcar, el cacao y el agua, removiéndolos hasta que consigamos una pasta como en la imagen (yo me he ayudado de la batidora) y reservamos.
Batimos enérgicamente la mantequilla con el azúcar hasta que esté integrada, durante aproximadamente un minuto (mi batidora de Philips es una de las mejores adquisiciones que hice hace años. Sí, no es como las estupendas batidoras coloridas y eficientes que se comercializan hoy en día, pero me hace servicio, no me ocupa tanto espacio... y estamos en crisis).
Añadimos la esencia y los huevos 1 a 1, mezclando muy bien. Observad cómo va cambiando la textura de la mezcla.
Una vez que hayamos añadido todos los huevos y nuestra mezcla sea homogénea, añadimos la harina en tres veces, alternando con la leche. Observad además que he cambiado las varillas para usar las de masas.
Separamos un tercio de la masa anterior y le añadimos la mezcla de cacao que teníamos apartada.
Batimos hasta que esté bien integrada.
Es momento de montar nuestro “zebra cake”. Yo he usado tres mangas pasteleras deshechables, ya que tenemos precisamente eso: 2 partes de masa de esencia y una con cacao.
Echamos sobre el molde ya engrasado la masa de la siguiente forma: 2 chorros de esencia, sobre estos, 1 de cacao, sobre este, 2 de esencia.... y así alternativamente hasta que llenemos nuestro molde.Observad que al ser un molde Bundt, vamos a echar las masas en un sólo punto y, a medida que se vaya llenando, se irán repartiendo de manera natural. Al final de la receta hay un vídeo para moldes planos en donde este proceso se realiza en el centro del mismo, creciendo hacia los bordes como si fueran ondas de agua.
Deberá hornear durante unos 50-60 minutos a unos 180ºC. Id probando su cocción metiendo un cuchillo hasta el fondo: si sale limpio, está hecho.
Observad qué bonito ha quedado visto desde arriba.
Vamos a partirlo para verle la piel a nuestra "cebra"...

El zebra cake o pastel cebra es un bizcocho muy de moda entre los aficionados a la repostería. La peculiaridad de este dulce está en la forma de colocar la masa en el molde, lo que hace que el resultado final y su corte nos quede un bonito dibujo que recuerda a las cebras.
Las posibilidades en las masas son infinitas, la clásica es de cacao y vainilla, pero se pueden elegir masas con diferentes sabores como limón y frambuesa, o bien masas de vainilla coloreadas con diferentes tonos ya que, aunque normalmente lo encontremos bicolor, podemos añadir hasta tres tipos de masa, bueno realmente podemos añadir muchas más pero, con un máximo de tres, consideramos que es el número ideal para que podamos apreciar el efecto visual de cebra.

Ingredientes
- 450 g de harina de repostería
- 2 cucharitas de levadura
- ½ cucharita de sal
- 560 g de azúcar (yo he usado mitad azúcar moreno y mitad azúcar blanquilla)
- 75 g de cacao sin edulcorar (he usado el de la imagen, de la marca Valor)
- 6 cucharadas de agua (he utilizado el medidor de cucharadas, que podéis ver en la imagen, y que hará que no os paséis u os quedéis cortos)
- 330 g de mantequilla en pomada
- 1 + ½ cucharita de esencia (en mi caso he usado el que veis en la imagen de sabor a cookie, adquirido en la Tartienda)
- 5 huevos grandes
- 125 ml de leche
Engrasamos el molde tipo bundt elegido y precalentamos el horno a 180ºC. Más adelante veréis que yo no dispongo de un molde bundt "al uso", pero sí de uno de silicona que me sirve igualmente y me resulta más cómodo de almacenar en los armarios.
Tamizaremos la harina con la sal en un bol y reservamos.
En otro bol, mezclamos 120 g de azúcar, el cacao y el agua, removiéndolos hasta que consigamos una pasta como en la imagen (yo me he ayudado de la batidora) y reservamos.
Batimos enérgicamente la mantequilla con el azúcar hasta que esté integrada, durante aproximadamente un minuto (mi batidora de Philips es una de las mejores adquisiciones que hice hace años. Sí, no es como las estupendas batidoras coloridas y eficientes que se comercializan hoy en día, pero me hace servicio, no me ocupa tanto espacio... y estamos en crisis).
Añadimos la esencia y los huevos 1 a 1, mezclando muy bien. Observad cómo va cambiando la textura de la mezcla.
Una vez que hayamos añadido todos los huevos y nuestra mezcla sea homogénea, añadimos la harina en tres veces, alternando con la leche. Observad además que he cambiado las varillas para usar las de masas.
Separamos un tercio de la masa anterior y le añadimos la mezcla de cacao que teníamos apartada.
Batimos hasta que esté bien integrada.
Es momento de montar nuestro “zebra cake”. Yo he usado tres mangas pasteleras deshechables, ya que tenemos precisamente eso: 2 partes de masa de esencia y una con cacao.
Echamos sobre el molde ya engrasado la masa de la siguiente forma: 2 chorros de esencia, sobre estos, 1 de cacao, sobre este, 2 de esencia.... y así alternativamente hasta que llenemos nuestro molde.Observad que al ser un molde Bundt, vamos a echar las masas en un sólo punto y, a medida que se vaya llenando, se irán repartiendo de manera natural. Al final de la receta hay un vídeo para moldes planos en donde este proceso se realiza en el centro del mismo, creciendo hacia los bordes como si fueran ondas de agua.
Deberá hornear durante unos 50-60 minutos a unos 180ºC. Id probando su cocción metiendo un cuchillo hasta el fondo: si sale limpio, está hecho.Observad qué bonito ha quedado visto desde arriba.
Vamos a partirlo para verle la piel a nuestra "cebra"...

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